Joan Miró y los Siurells

Joan Miró

 

«Miró en su estudio el año 1914. Si os fijais bien veréis una colección de siurells mallorquines sobre un estante. Los siurells estarían siempre presentes, entre otros muchos objetos, en sus estudios posteriores»

 

 

 

¿Quien no ha oído nunca hablar de Joan Miró?

Pintor, escultor, ceramista… Uno de los grandes maestros del arte del siglo pasado que murió en Palma de Mallorca el año 1983.

Una parte poco conocida de Miró, es la admiración que tenía por los siurells. En la fotografía de 1914 en su taller de Barcelona, se puede ver una colección de siurells mallorquines.

En 1956, Miró se traslada a vivir a Mallorca, a Son Armadams donde compartió tertulias con Camilo José Cela y Robert Graves. Este acercamiento a la isla, fortaleció sus lazos que tenía con los siurells, inspiradores de formas y colores en alguna de sus obras. En diversa bibliografía e incluso en la propia web de la fundación Pilar y Joan Miró, se hace referencia al aprecio que tenía el artista a las figuritas de barro típicas de nuestra tierra.

En una entrevista, Miró le dijo al periodista:

“Los observo constantemente. Cada figura tiene su propia personalidad, aunque sean producidos a centenares. Son muy populares, especialmentre entre los niños […] Dentro de poco habrá una fiesta. Un festival popular con una pequeña feria. Usted verá que hay muchos en venta, pequeños monigotes como estos, solo cuestan unas pesetas. Estos monigotes tienen para mi una importancia extraordinaria, fíjese en la expresividad del rostro y la actitud.”

En su estudio en Palma, diseñado por el arquitecto Josep Lluís Sert, donde se siguieron las recomendaciones del artista para construir un lugar dónde poder trabajar en sus creaciones, según informa la web de la fundación:

«Con el objeto de crear un espacio creativo propicio, Miró fue poblando el taller con un conjunto heterogéneo de elementos naturales y artificiales que convivían en perfecta armonía con sus utensilios de trabajo. Todavía hoy, el taller muestra ese entorno creativo de Miró; las telas, los óleos, las acuarelas, los lápices…  continúan relacionándose con su “colección” de objetos de la más variada procedencia: postales, recortes de periódico, objetos procedentes de la cultura mediterránea, como siurells, silbatos de arcilla blanca pintada